Las especias en la comida árabe… No problem

Sur de Jordania. Tradición del Té

La utilización de las especias en la comida árabe desde la antigüedad, es bien conocida. Pero una gran pregunta que nos hacemos casi todos al planificar una visita a países de Oriente Medio es si la comida tendrá mucho picante y – sobretodo – si nuestro cuerpo podrá resistirse a la tentación entre el placer y la curiosidad y la tolerancia alimenticia. Te lo explicamos simple (pero histórico…)

Los Grandes Profetas utilizan metáforas en sus parábolas respecto a algunas de las más valiosas especias – granos de mostaza, de anís, de sésamo o sal – para dimensionar el valor, el tamaño o  la cuantía de las cosas y de sus enseñanzas (por ejemplo la fe, la caridad, la humildad, el amor a Dios, etc.).

Jesús dijo a sus apóstoles “Porque ustedes tienen poca fe. En verdad les digo: si tuvieran fe, del tamaño de un granito de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de ahí y ponte más allá, y el cerro obedecería. Nada sería imposible para ustedes” (Mateo 17, 20).

Reunión de hospitalidad en torno al té en Jordania.

También en cuanto a la utilización de las especias por los pueblos árabes, ya en la Edad Media  y haciendo gala de ser un pueblo mediterráneo y emplazado en medio de las rutas de las especias (el Mar Rojo era trascendental en la ruta de las especies), el pueblo árabe destaca y ha destacado por el uso y conocimiento de las especias.

Toda la rica cultura que atesoraron en la Edad Media especialmente respecto a la utilización de las especias con usos medicinales, encontraba también un espejo en la gastronomía. Los guisos árabes a base de pimienta, galanga, nuez moscada o clavo se arraigaron en los pueblos de Oriente Medio. Pero  también se extendieron a la península Ibérica durante los 700 años de la vigencia del Al-Ándalus. De ahí es fácil imaginar como la utilización de las especias en la gastronomía trascendió el Atlántico y entró también a ser parte de las culturas americanas.

En la Edad Media y a raíz de las Cruzadas, se volvió a producir un fluido contacto de los pueblos árabes con la cristiandad (el primer gran contacto comercial floreció en épocas fenicias y continuó en épocas romanas), y gracias al auge comercial experimentado durante en esta época entre oriente y occidente, las especias volvieron a estar en los mercados europeos con accesibilidad para el común de la población (antes su precio era inaccesible), sobre todo entre los siglos XII y XIX, en los que fue muy común el uso en casi todas las cocinas medievales. Durante esa época, cobró especial importancia el uso de salazones para la conserva de los alimentos, pero también era habitual el uso de pimienta, el jengibre o el azafrán para aportar nuevas sensaciones sápidas. De hecho, las primeras salsas de las que se tiene constancia surgen en la época medieval, como el caso de la carmelina, hecha de pimienta, canela, clavo, y macis básicamente.

Pero es de destacar la memoria de los pueblos del norte de la península Ibérica – los antiguos reinos cristianos (que actualmente podríamos ubicarnos geográficamente en el Principado de Asturias, Cantabria, Las Castillas, Galicia aproximadamente) – que no se condimentaba la comida en demasía o lo hacían con hierbas locales, y para quienes hacer las comidas muy especiadas era considerado “uso de moros” (las cocinas de reinos conquistados con posterioridad, al sur del Tajo, sí mantuvieron el uso).

Así es que las culturas ibéricas y latinoamericanas del sur, tenemos “preocupación de viajero” de encontrarnos con una comida bastante “picante o muy sazonada”. Los árabes – especialmente en Jordania –  lo saben y han optado por facilitar la añadidura de las especias picantes al margen de la elaboración de la cocina principal, para que el visitante vaya adicionando poco a poco la cantidad que considere agradable.

Así pues, enviamos un mensaje de tranquilidad a los viajeros, habiendo probado la comida en la mayoría de los países de Oriente Medio. Podemos confirmar que las especias no serán un problema ni os dejarán un mal sabor del viaje… Si alguien de vosotros, tiene una anécdota, nos gustaría conocerla. ¡Gracias!

Sitios Bíblicos

Sitios Biblicos, es un operador turístico legalmente constituído, con más de 9 años de existencia, especializado en Viajes de Peregrinaje Cristianos, atendiendo especialmente a Católicos, por lo que con esmero pensamos en un programa que además de ofrecer una visita cultural a diversos espacios de nuestra Fe (Tierra Santa, Iglesias, Santuarios, Basílicas) por todo el mundo, incorpora espacios de reflexión y fe. Entregamos no sólo servicios cómodos y de calidad, sino conocimientos, sino una experiencia de vida a nuestros peregrinos, acompañados siempre de quien pueda guiarnos alegremente para que cada viaje sea una experiencia para el Alma.

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